Friday, January 26, 2007

Del enésimo exilio, parte II



II

Lo peor de nuestro exilio es que es un exilio de morondanga. Lleno de viajes, de visitas, incluso de visitas largas como la vida misma, un exilio lleno de internet con chat con google con earth, con el diario de allá en paginitas de acá. Digamos que un exilio con yerba en el supermercado. No tiene ni siquiera la fuerza de las distancias de nuestros nonos separados por barcos pañuelos despedidas de muelles como dios manda, ni siquiera esa dignidad para poder quejarse lloriquear cómo debe ser no volver a ver. En este choricear de cintas casi tele transportadoras se nos enfría un café que iremos a tomar al otro lado del charcocéano inmundicia enorme y separadora entre lugares que ya mismo, hoy en día, están quedando en el mismo lugar pero aún tan lejos tan lejos tan lejos.

Monday, January 08, 2007

POEMINSKY

Es sabido:
de cualquier cosa
salvo el amor
debería hablarles hoy.
Pero nada me libra, nada
me sobra
y todo lo que vuelve
o que revuelve
palabra amor
acto de amor
manitas del amor flameando
historias viejas del amor de siempre
nada es como vos ni nadie digo
ningún ser digno
sabría enfrentarte a tiempo.
Sos el amor.
De vos me gusta
cuando ya fracasé
y te llevo de lejos
recostado.

Monday, November 21, 2005

CONTEMPLACIONES PÓSTUMAS DE JOHANNES JOHAN

I

Johannes Johan vivía sin ayer.
El daba la vuelta al perro
en calesitas olvidadas.
¿Era mejor así? Quién sabe.
Muchas cosas le decían de su ayer
pero él nunca creyó en nada y eso sí,
eso era mejor así.
Johannes Johan andaba en paños menores
por ciudades de la Europa fría
bebía rigurosamente
la sola copa de su licor de olvido
y amaba muy de vez en cuando
aunque no lo decía.



II

¿Por qué Johannes Johan
no volvió de su vida
a tiempo para hacerla?
¿Se perdió en el camino
o nunca hubo camino
y su pampa era muy ancha
para tales hazañas?
¡Oh Johannes Johan, tu pampa
fue tan ancha!
Los dioses se enamoran
si le dan rienda suelta
pensó Johannes Johan
mientras miraba
su mirada llana
perdida en la distancia.
Su pampa fue muy ancha
para llegar a tiempo.



III

¿Qué será de nosotros
pensaba Johannes Johan
sin toda esa embriaguez perdida?
Pensaba Johannes Johan y bebía
soplidos de arrabal lejano.
Eso que era la vida y estaba
por delante ¿cómo pasó a estar
detrás? Johannes Johan
tiembla por sus amigos los mira
deformarse
volverse gente ajena recuerdos.
¿Será la falta de embriaguez
la boca fría, el tiempo que hace
caer los órganos las cosas?
Somos pocos por las calles,
Johannes.
¿Qué hará Johannes Johan?
¿Qué dice usted?
¿Se queda solo en el andén
o toma el tren hacia ninguna parte?




IV


Johannes Johan suele pararse en medio
de la nieve
para quedar como un cuadro.
Piensa que desde las ventanas lejanas
donde vive la gente
alguien lo verá así, detenido
y se llenará de embriaguez y de poesía.
¿Qué hay más bello que esa mancha oscura
humana contra toda blancura?
¿Qué hay más bello que la compasión del hombre
por el hombre?
Johannes Johan piensa mucho en la
embriaguez ajena y en la propia.
Piensa en Baudelaire en su poesía en la
culpa divina y en la maldición eterna
de no ser puro arte
todavía.



V

Johannes Johan
revienta cada noche.
Luego se lo verá vagando
por las calles
recogiendo sus pedazos
cada madrugada.
Los pedazos de Johannes
están por lo general
nocturnos y embriagados
pero son buenos pedazos y parecen
mendrugos que la vida dejó.
Él los lleva paternalmente
de vuelta hacia su casa.
Johannes Johan duerme entonces.
Pero solo entonces.