Wednesday, April 20, 2016

CODICIAS


Es el mundo el que gira
yo estoy quieto.
Se mueve un carrusel de zombis
frente a mi.
El tiempo es in crescento
la música se espanta
suenan las bombas y la orquesta
va y viene tapando el ruido
de las explosiones.
Los músicos no pueden
parar de tocar  de ser felices
en esta forma inevitable y europea. 
No nos quedó otra.
Pudimos ser felices
pero nos fuimos antes
por la prisa quizás
esa pequeña
codicia de lo cotidiano.
VOZ



Llama de la poesía
no te apagues en mi. 
Voz que me dicta
certeza que aparta
el desconcierto
el despalabro
no te apagues en mi. 
No dejes de entrar 
a tu manera 
casi violenta 
llenando de sentido
el devenir los días.
Llama de la poesía
no te asustes de mi
no creas que no oigo
o que me escapo.
Me pesa la palabra
es cierto
me seduce el silencio
pero miento si no digo
que me mata tu ausencia
que me deja exhausto 
sin haberme movido.
Llama de la poesía
no te rías de mi  
no burles mi sentido
errante de la estética
mi humilde forma 
de decir y ver.
Tenme la piedad 
incluso la que no merezco
porque tú eres espíritu
a través de mi letra
un alma que necesita cuerpo
yo soy 
la letra
la vacua
la espera inevitable
de todas las tristezas. 
POEMA A MI PADRE


¿Qué extraño llamado te llamó?
No fue el llamado de la muerte en si 
ese vino después sino
la continua pregunta sobre
La huesuda.
¿Qué amor te amó?
Quisiste a la manera de una carroza
prendida fuego cuesta abajo:
Sin duda sin pausa sin futuro.
Dejaste el cuerpo y la entereza
luchaste con fantasmas,
a veces, un pretérito de infancia
te llenaba los ojos.
¿A la espera de qué
respuestas irrespondibles
dejaste todo?
¿Para aprender o acaso
recordar lo que siempre olvidamos?
Digamos que el dolor es el dolor
de siempre y punto.
Los dioses se ofendieron:
Fue la irreverencia fue la
filosa vanidad de pretender memoria
donde el olvido implora su respeto.
Y ese dolor de tango y de flamenco
que hacía temblar la mesas de café
¿Qué me importaba si los otros
te miraban con pena o con temor?
Llorabas en todo rincón con toda
lágrima
y seguramente
con toda razón.
Plañidero cristiano atravesado de hombre y de deseo.
Buscando el éxtasis encontraste
el barro de vos mismo
y quién sabe si no
fuera ese tu mejor destino
o al menos
el irreprochable. 

MEJOR DICHO



Perdoname mi amor que no te amé. 
Tengo las manos sucias de palabras.  
Esas cosas que pasan 
se me va la mirada con el viento. 
Perdoname mi amor sino me quedo.
O mejor dicho:
yo creo que mejor
no me perdones.
Ejecutame in situ de rocio
Poneme gasolina en la comida
y esperame en las tardes
con tu carne de rosa y tu reloj 
de arena.  
Perdoname mi amor que no te amé.
Soy pastor de palabras que no se quedan quietas.
Tengo el rebaño con sed y el lobo suelto.  
Perdoname mi amor que no te amé.
Se me acaba de caer la leche al fuego
la rueda gira y la mentira crece.
Perdoname en el puente Mirabeu
del que no me tiraré por vos 
como Celian. 
VERTICAL


El tiempo es un paisaje geográfico
que discurre en vertical
pero hacia adentro. 
Conforme vamos viendo pasar
ese paisaje 
nos volvemos más altos 
y se nos hace lejos la obviedad
y la consolación de los contornos. 
Desde arriba creemos verlo todo
pero no entendemos nada.
Desde adentro estamos cada vez
más cerca de algo 

pero más lejos de todo. 
FÍSICA POÉTICA


Si la dulzura fuera al menos
tolerable. 
Si la resistencia del cualquier material
expuesto a tu dulzura fuera
al menos tolerable. 
Si la fuerza del gas en expansión 
de verte
o de no verte
cupiera sin que duela.
O la aceleración del tiempo.
O la exploración del espacio 
de una mano
que toma otra mano
que es la mia.
Según la fÍsica 
cualquiera de tus gracias
podrían ser mi desgracia. 
Y sin embargo
la refracción de un otoño amándote
crece en la esperanza 

en la mirada. 
VERBO


Desastre de poema por venir:
perdóname lo siento te amo gracias.
Desastre de poema por venir:
que caiga en mi tu verso
amparador
como un manto que cubra lo no dicho.
Desastre de poema por venir:
Perdóname lo siento te amo 
gracias.
Yo sé que has caído desde el cielo
por algo
justo acá
delante mio.
El vértigo que calla
o el vértigo que dice
son los posibles mundos 
de toda suerte humana. 
¡Sembrando de verbo el sinsentido!
¡cacheteando la modorra de los dioses
porque al llamarlos eternos se han dormido!
Aquí estaré diciendo mientras dure

y mientras digo, duro, eso es el verbo. 
NO ME PERMITA UD.


No pienso escribir un sólo poema más de amor.
Es más:
el último
poema de amor ya ha sido escrito. 
Ni aunque me entierren en blanduras
ni aunque me ninfien en vida
o me sirenen ahogado
en mares de entrepiernas.  
No escribiré
un sólo poema
más de amor.
Seré 
impasible ante los besos
inalterable e incorruptible.
El amor será una prosa
de piernas sin enredos 
la suerte una renuncia 
a pechos curioseados. 
No pienso escribir un sólo poema 
más de amor no escribiré otro verso
le pido por favor
no me permita ud.
que le dedique 
este requiem cansado
esta póstuma forma de alabarla.